
Yo fui Testigo, así se llamaba aquel recordado programa de tv de la década del 80, donde Arturo Bonin referenciaban echos históricos recientes para aquella década.
Yo fuí testigo del "silencio monumental", el relato es narrativo, en tiempo presente y ajustado a cronología a medida que lo voy recordando, un poco extenso, pido disculpas si los aburro.
17 de Junio de 2004, fría tarde-noche de Junio, tenía mi entrada porque a pesar de que se había decidido que no se juegue con público visitante, me las arreglé para conseguir una.
Voy en viaje al gallinero y me da vueltas recurrentemente la misma pregunta sin respuesta de cómo iba a autocontrolar mi fanatismo, decido no pensar más eso, y si insultar a Castrilli otro anti-boca profesional mentor de la idea de jugar un Boca River, sin público visitante. Tiempo después supe de su familiaridad con River y comprendí el porqué de su obsesión por jodernos la vida.
Subo a la platea Belgrano alta. Miro a mi alrededor y siento la presencia de otros bosteros, pasa por delante mío un vendedor ambulante rubio de rulos que vende turrones en la tribuna socios sur de la Bombonera , algunas caras me son familiares. Las gallinas cantan, algo no muy comun en ellos, y la voz del estadio anuncia la formación de Boca en forma irónica y sin ganas.
Sale Boca a la cancha acompañado de una estruendosa silbatina, los veo muy tranquilos y confiados, levantan los brazos saludando a nadie, o pensándolo bien nos hacen un guiño a los insensatos que estamos presentes escabullidos entre tanto plumifero, y a todos los que también sufren mirándolo por televisión.
En el primer tiempo aguantamos alguna que otra situación de peligro aislada. Pero ya cambiaron la euforia del principio por puteadas a Cavenaghi, Montenegro, Gonzalez y otros. Están muy irascibles. Cada vez que agarra la pelota Guillermo se vuelven locos, insultan y maldicen, es el gran RIVAL y se hace evidente que le tienen miedo. Mucho miedo.
Comienza el segundo tiempo y a los pocos minutos expulsión de Vargas. Casi seguido, aprovechando los espacios libres Lucho Gonzalez transporta la pelota y saca un derechazo desde afuera del área , pega en el palo y entra. 0-1. Calmamos la embestida, haciendo nuestro juego, quitandole ritmo, enfriando el partido, poniendolos nerviosos. Pasan los minutos y ellos están empezando a perder la paciencia.
No recuerdo en que minuto fue, pero si que hay un antes y un después, es EL MOMENTO HISTORICO, pasó todo tan rápido que cuando quisieron reaccionar estaban con 2 jugadores menos.
Corner desde la punta derecha para Boca, Guillermo vá a patearlo y le empieza a llover todo tipo de objetos, están desesperados, furiosos, el mellizo una vez más les hizo pisar el palito. Enseguida a la distancia veo que se arma un tumulto, y a la hormiga Hernán Díaz agitando los brazos como un loco, queriendo demostrar lo que nunca tuvo (huevos) patoteando, y le salió mal. Expulsión para Sambueza y seguidamente Rojas sale de la cancha casi arrastrandose por lesión.
9 gallinas contra 10 xeneizes.
Bianchi, como todo estratega y sublime inteligente, rápidamente se da cuenta como sacar provecho de este nuevo partido, mete a Cangele, y precisamente es Cangele quien en un desborde por la izquierda tira un centro atrás y Carlitos Tevez de media vuelta la clava arriba. Silencio Monumental!, enmudecen, hasta parece escucharse el ruido de la pelota cuando impacta contra la red. Exploto de felicidad por dentro, y lo exteriorizo con una puteada al aire. El referí lo expulsa a Tevez, justifica la roja moviendo sus brazos como un aleteo de gallinita (¡como se nota Baldassi que sos de river, como te esta doliendo ! )
Quedan pocos minutos, escucho comentarios que nunca pensé escuchar, o si, "tenemos que aprender de estos muchachos, aunque nos duela, ellos si saben como jugar la copa", "ellos tienen huevos para jugar estos partidos".
Ya es la hora, empiezo a bajar los escalones y veo los últimos minutos desde la boca de salida, no quiero ser otro Roberto Giordano. Ya está casi terminado a pesar de que estos minutos parecen tener 240 segundos cada uno, pero Baldassi inventa un tiro libre sobre la derecha, y del centro cruzado lo impensado, gol de Nasutti, se enloquecen las gallis, se abrazan, les vuelve la voz.
Camino por los pasillos de esa platea, con bronca, maldiciendo a Baldassi y al reloj, maldito reloj.
Espero la serie de penales, teniendo que soportar que este referí mediático otra vez mas haga su show para las cámaras de televisión, se hace larga la espera, y las palpitaciones aumentan, casi no puedo respirar y pienso como hacen los jugadores para caminar esos metros hasta el punto de penal.
Comienza la serie de penales y los silbidos en la previa de cada penal que pateamos, pero la serenidad y el temple de nuestros jugadores los va desinflando. Cuando patea el platinado Maxi Lopez y ataja el Pato las gallinas se desinflan definitivamente, se les cae los hombros, otros están paralizados con la boca abierta, como si los hubiese congelado el capitán frio, no quieren mirar más. Patea Villarreal, gol, un golpe de knock out al estilo Tyson, algunos putean a sus propios jugadores, otros quieren aplaudir por compromiso pero tienen congeladas las manos, doy fé que solo se escucha el festejo de los jugadores, del flaco Schiavi, el Pato, Tevez, Guillermo, los pibes y el cuerpo técnico.
En la calle algunos dicen “en el global empatamos”, son mezcla de zombies con pingüinos en procesión.
Gracias BOCA, como dijo Guillermo, este partido es tan importante como ganar una final.
G.O.P
G.O.P